Macri se reunió con el CEO de la automotriz china que su familia representa en la Argentina

La Economía 16 de mayo de 2017 Por Redacción LPO
Chery quiere incrementar las ventas en Argentina, donde el Grupo Socma es el representante exclusivo.
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- Macri con Anning Chen, el CEO de Chery

Mauricio Macri se reunió este martes en China con Anning Chen, el CEO de Chery, la empresa automotriz que su padre Franco quiso traer al país la década pasada y que tiene en Argentina al Grupo Socma, de la familia presidencial, como su representante exclusivo para la importación de sus vehículos.

Según la información oficial, el empresario chino le transmitió al Presidente la voluntad de Chery de incrementar en al menos un 20 por ciento las ventas de unidades en la Argentina durante este año. Eso significaría una mejora importante en el negocio de Socma, que desde 2008 comercializa de forma exclusiva la marca en el país.

La historia de los Macri y Chery tiene varios capítulos. Durante la primera parte de la presidencia de Néstor Kirchner, Franco Macri quiso radicar una fábrica de Chery en el país, pero -según él- el Gobierno le negó la posibilidad. "Argentina no me permitió poner la fábrica acá. Fue (Roberto) Lavagna personalmente el que me dijo: ‘No te damos la autorización'", contó Franco hace algunos años.

Tras ese episodio, Franco Macri instaló una planta ensambladora de Chery en Uruguay. Esa excursión terminó en 2015, cuando el fundador del Grupo Socma decidió el cierre definitivo de la planta y el despido de 350 empleados, argumentando una crisis derivada de los problemas económicos en Brasil y Argentina.

Recientemente, la fiscal Gabriela Boquín denunció a directivos de Correo Argentino SA, propiedad de los Macri, de vaciar el capital remanente de la firma en beneficio de otras firmas del Grupo Socma, como contó LPO. En ese marco, salió a la luz que esos fondos se utilizaron entre otras cosas para financiar el fallido proyecto de Chery Argentina. La cuestionada jueza del concurso Marta Cirulli, autorizó el giro de parte de los fondos que quedaban en el Correo para el lanzamiento del modelo Tiggo, el primero de la marca china que se vendió en el país aunque ensamblado en Uruguay.

En 2013, el síndico del concurso de Correo Argentino SA pidió explicaciones a Socma porque "han pasado varios años y no tenemos conocimiento de la obtención de rentas en el proyecto del automóvil chino". Es que para justificar ese desvío de esos fondos -unos u$s 18 millones depositados en el exterior-que se suponía era para pagar las deudas de los acreedores, los abogados de Franco Macri adujeron que "este negocio permitirá a Correo Argentino SA honrar sus compromisos concursales".

La reunión de este martes en Beijing parece marcar el regreso con fuerza de Chery a Argentina. Además de su intención de incrementar las ventas, la firma china anunció su idea de "mejorar la eficiencia de producción en el país" e "incursionar en los automóviles eléctricos".

Sobre el primer punto, Chery no tiene producción en el país justamente por el fracaso del proyecto de Franco Macri. Sobre el segundo punto, el Gobierno acaba de anunciar la baja al mínimo de los aranceles de importación para vehículos eléctricos, que pasarán de pagar el 35% a 2%. De todos modos, no aparece como un mercado muy rentable ya que los autos cuestan el doble o más que uno convencional, aún con la quita arancelaria.

Finalmente, siempre según la información oficial, Chery también expresó su interés en "avanzar en la construcción de embarcaciones para uso civil y militar y de abrir una fábrica de cemento en sintonía con el plan nacional de infraestructura". Según el Gobierno, el interés de Chery en el sector naviero podría llevar a una asociación con la empresa estatal Tandanor.

Acuerdo por las Centrales

Macri tuvo una intensa jornada de reuniones con empresarios chinos de distintas áreas, además de cerrar un foro de negocios dedicado a Argentina y compartir un almuerzo con ejecutivos.

Acaso la reunión más importante fue la que mantuvo con el Wang Shoujun, el presidente del Directorio de China National Nuclear Corporation (CNNC), la empresa que tiene un acuerdo para la construcción de las centrales nucleares argentinas cuarta y quinta, que Macri autorizó antes de viajar.

Macri y Shoujun hablaron de finalizar antes de noviembre próximo la parte propuesta de financiamiento, participación y el componente local para la construcción de las centrales. La idea es empezar en enero de 2018 con la cuarta central (Atucha III, en la localidad bonaerense de Lima) y en enero de 2020 con la quinta, en Río Negro. Ambos proyectos tienen un costo aproximado de 14.000 millones de dólares, de los cuales un 85 por ciento es financiado por China.

De esa reunión participó el dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, que acaba de comprar la constructora Iecsa a Angelo Calcaterra, el primo de Macri. Esa firma está asociada en la construcción de un tramo de los gasoductos troncales de Córdoba con CCCC, cuyo titular también habló hoy con Macri. El financiamiento chino de esa obra sigue trabado, al parecer por una dura disputa con Techint que presiona a Macri para que imponga un megaarancel del 139% a los tubos sin costura de China.

El Presidente también se reunió con Chen Xiaohua, el titular de China Gezhouba Group Corporation (CGGC), la firma que tiene a su cargo la construcción de las represas en Santa Cruz, que el Gobierno también autorizó antes del viaje de Macri, luego de haberlas objetado ante la Justicia.

Macri mantuvo además un encuentro con el presidente de PowerChina, Yan Zhiyong, con quien habló sobre desarrollar un parque fotovoltaico de 600 megavatios a través de la instalación de paneles solares a 4 mil metros de altura en Caucharí, Jujuy, y sobre la posibilidad de llevar adelante proyectos hidroeléctricos en otras dos provincias.

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